Nunca llegamos a hablar, pero te conocí a través de la huella tan linda que dejaste en los demás. En especial Blue, que en paz descanse, ella me contaba cómo la ayudaste cuando recién empezaba como manager y cómo la defendías cuando las cosas se ponían tensas. Esa valentía de cuidar a los más chicos siempre me pareció un acto de nobleza total, eras realmente un buen hombre.
Hoy me reconforta pensar que no te has ido, sino que simplemente has cambiado de plano. Que no se trata de una ausencia, sino de una presencia que ahora es distinta, estás en el aire, en el recuerdo y en cada valor que los que te conocieron aprendieron de ti. Me da algo de paz saber que no estarás solo ahora.
A su familia, le pido a Dios que les dé mucha fuerza para que este vacío se transforme, de a poco, en el amor y en los recuerdos lindos que Fakee querría que los acompañen siempre. Que la tristeza se vuelva la paz de haberlo tenido en sus vidas y que no se lo recuerde por la despedida, sino por la luz que encendió en tantos otros.